- La formación en competencias mediáticas abarca búsqueda de información, análisis crítico de medios, producción de contenidos y respeto a derechos de autor.
- Universidades como la de Málaga ofrecen cursos online de 25 horas y talleres breves sobre ciencia abierta, citación y recursos bibliográficos para estudiantes y PDI.
- Programas de edu-comunicación y recursos didácticos internacionales trabajan con cuatro dimensiones clave: acceso, comprensión crítica, producción y transformación social.
- Estas iniciativas buscan cubrir el vacío curricular en alfabetización mediática y empoderar a jóvenes y docentes como usuarios críticos y activos de los medios.
La formación en competencias mediáticas se ha convertido en una pieza clave para cualquiera que estudie, investigue o trabaje rodeado de información digital. No basta con saber usar internet o manejar un móvil: hace falta aprender a buscar datos fiables, citar correctamente, entender cómo funcionan los medios y producir contenidos propios con criterio. Universidades como Málaga, Alicante o Salamanca están impulsando programas muy completos para ponerse al día en todo esto.
En este artículo se recopila y reorganiza de forma detallada la oferta formativa universitaria más relevante relacionada con la alfabetización mediática, la búsqueda bibliográfica, la gestión de referencias, la ciencia abierta y la educación en medios de comunicación e información. Verás qué cursos y talleres existen, a quién van dirigidos, qué contenidos concretos se trabajan y cómo encajan en el reto mayor: formar ciudadanos críticos, participativos y capaces de desenvolverse con soltura en el ecosistema mediático actual.
Qué es la formación en competencias mediáticas y por qué importa
Cuando se habla de competencias mediáticas e informacionales se hace referencia a un conjunto de habilidades que permiten acceder a la información, analizarla con mirada crítica, producir contenidos propios y, además, comprender el papel de los medios en la sociedad. No es solo una cuestión técnica (saber usar herramientas), sino también ética, ciudadana y educativa.
Los adolescentes y jóvenes universitarios son hoy consumidores, creadores y difusores activos de contenidos: comparten vídeos en redes, comentan noticias, generan hilos en redes sociales y participan en comunidades digitales. Sin embargo, ese uso intenso no garantiza que sepan identificar fuentes fiables, evitar el plagio, respetar los derechos de autor o distinguir la desinformación de la información contrastada.
De ahí que la educación en medios de comunicación e información se haya convertido en un desafío central para el profesorado del siglo XXI. El objetivo no es solo que el alumnado aprenda a buscar información, sino que desarrolle un pensamiento crítico respecto a lo que ve, lee, escucha y comparte. La formación en competencias mediáticas pretende justo eso: dotar de herramientas para interpretar y transformar la realidad mediante la comunicación.
En muchos currículos escolares y universitarios existe todavía un vacío en alfabetización mediática. No suele haber una asignatura específica ni una competencia claramente definida dedicada a la educación en medios, por lo que la formación se integra de forma dispersa en materias de lenguaje, ciencias sociales, artes o ciudadanía. Los programas que veremos a continuación nacen en gran parte para cubrir ese hueco.
Buena parte de las propuestas actuales se articulan en torno a cuatro grandes dimensiones de la competencia mediática e informacional: acceso y uso de medios, lenguaje y comprensión crítica, procesos de producción y programación, y transformación de la realidad a través de la comunicación. Cada dimensión implica recursos didácticos, actividades y estrategias específicas en el aula.

Formación universitaria en competencias mediáticas en la Universidad de Málaga
Una de las ofertas más completas en el ámbito universitario la encontramos en la Universidad de Málaga (UMA), que ha desarrollado un conjunto de cursos, talleres y actividades específicas centradas en el manejo de recursos bibliográficos, la búsqueda de información, la ciencia abierta y los derechos de autor. La formación se imparte tanto al alumnado como al Personal Docente e Investigador (PDI), lo que refuerza la integración de estas competencias en la vida académica.
La UMA combina diferentes formatos: cursos estructurados en su Campus Virtual, actividades online a través de Microsoft Teams y talleres prácticos orientados al apoyo a la investigación y a la gestión de la publicación en abierto. Esta mezcla de modalidades permite adaptarse a distintos perfiles, horarios y niveles de conocimiento, desde usuarios medios hasta personas con experiencia avanzada.
Un rasgo distintivo de esta propuesta es que busca no solo mejorar el uso de la biblioteca y sus bases de datos, sino también fomentar la ciencia abierta y la buena práctica académica en cuanto a citación, referencias y respeto a los derechos de autor. Así se combate el plagio, se impulsa la difusión en abierto y se promueve una cultura de integridad científica.
A continuación se detallan los principales componentes de esta oferta formativa: los cursos impartidos a través del Campus Virtual y de MS Teams, y los talleres especializados orientados a la comunidad investigadora y universitaria en su conjunto.
Cursos de competencias mediáticas, documentales y de ciencia abierta (UMA)
Los cursos de formación en competencias mediáticas de la UMA se ofrecen en modalidad online a través de la plataforma de Enseñanza Virtual de la propia universidad. Esto permite acceso a los contenidos las 24 horas, los siete días de la semana, lo que facilita la conciliación con otras asignaturas, investigación o trabajo.
Una de las acciones formativas más representativas tiene una duración de 25 horas totales y está planteada para el desarrollo de competencias de nivel medio y avanzado. Se ofertan 120 plazas, lo que muestra la voluntad de llegar a un número amplio de participantes dentro de la comunidad universitaria.
El curso concede reconocimiento académico: quienes lo superan pueden obtener 1 crédito ECTS. Este factor lo convierte en una opción atractiva para estudiantes que quieran mejorar su perfil competencial a la vez que avanzan en la obtención de créditos optativos en su titulación.
En cuanto a los destinatarios, la actividad está dirigida a estudiantes de Grado de varias facultades de la Universidad de Málaga: Ciencias de la Comunicación, Arquitectura, Derecho, Turismo, Filosofía y Letras, y Ciencias Económicas y Empresariales. También se abre a alumnado de posgrado y al propio PDI, lo que favorece grupos mixtos donde se comparten experiencias de distinto nivel académico.
Esta diversidad de perfiles permite que las competencias mediáticas se trabajen en contextos variados: desde la comunicación y el periodismo hasta el derecho, la economía, la arquitectura o las humanidades, fomentando una visión transversal de la alfabetización mediática y de la gestión de la información.
Contenidos del curso online de 25 horas
El programa del curso está estructurado en varios temas que cubren tanto la búsqueda bibliográfica básica como recursos muy específicos para las Ciencias de la Comunicación y áreas afines. A grandes rasgos, los contenidos incluyen los siguientes bloques:
En primer lugar, se aborda una introducción a la búsqueda bibliográfica y documental. Aquí se trabajan conceptos como tipos de fuentes, estrategias de búsqueda, operadores booleanos, uso de tesauros, filtros y evaluación de la calidad de la información. El objetivo es que el alumnado aprenda a localizar de forma eficaz documentos relevantes para sus trabajos académicos y proyectos de investigación.
Después se presentan las bases de datos multidisciplinares de mayor interés para las Ciencias de la Comunicación, pero que también resultan útiles en otras áreas. Se trata de enseñar dónde y cómo encontrar artículos científicos, capítulos de libro, actas de congresos, informes, prensa especializada y otros recursos clave.
Uno de los temas se centra en la base de datos Communication Source, una herramienta fundamental para quienes investigan en comunicación, periodismo, publicidad o relaciones públicas. Se explican sus características, los tipos de documentos que alberga, las posibilidades de búsqueda avanzada y las opciones de exportar resultados a gestores de referencias bibliográficas.
El curso también incluye módulos dedicados a recursos de prensa y medios. Se trabaja con PressReader, una plataforma que da acceso a periódicos y revistas de todo el mundo en formato digital, y con MyNews, una base de datos especializada en hemeroteca y seguimiento de prensa, muy útil para analizar cobertura mediática, tendencias informativas o apariciones en medios.
Otro apartado específico está dedicado a la Guía de medios Infoperiodistas, un directorio profesional que recoge información sobre medios de comunicación, periodistas y empresas del sector, valioso tanto para trabajos académicos como para el futuro ejercicio profesional en comunicación.
Además, se presenta en detalle la Biblioteca de Ciencias de la Comunicación a través de su biblioguía. Este recurso funciona como un mapa que orienta sobre las colecciones disponibles, servicios específicos para comunicadores, fondos audiovisuales, bases de datos recomendadas y herramientas de apoyo a la investigación.
El temario se completa con un repaso a recursos generales y servicios de apoyo a la investigación científica ofrecidos por la biblioteca universitaria: apoyo a la publicación en abierto, asesoramiento en gestión de datos de investigación, indicadores bibliométricos, identificación de revistas adecuadas para publicar y cuestiones relacionadas con la ciencia abierta.
Fechas, modalidad y requisitos de superación
Una de las ediciones recientes de este curso está programada del 18 de febrero al 10 de marzo de 2026. Aunque se trata de una oferta concreta en el tiempo, el modelo de organización se repite periódicamente: la universidad convoca una edición de cada curso por cuatrimestre durante el año académico.
Los contenidos del curso están disponibles de manera online 24 horas al día, 7 días a la semana. Esto significa que el alumnado puede acceder a materiales, lecturas y actividades en el momento que mejor le convenga, dentro del periodo activo de la edición.
El apoyo docente se ofrece a través de tutorías y atención online. Las formadoras se comprometen a responder las consultas realizadas en la plataforma entre lunes y viernes con un plazo máximo de 24 horas, garantizando así un acompañamiento constante y una resolución ágil de dudas.
En cuanto a los requisitos para obtener el certificado y el reconocimiento de créditos, se exige haber accedido, al menos, al 80 % del contenido del curso. Además, es necesario aprobar al menos el 80 % de los cuestionarios y prácticas propuestas. Este doble criterio asegura tanto el seguimiento como la asimilación efectiva de las competencias trabajadas.
El curso se imparte mediante la plataforma de Enseñanza Virtual de la UMA, accesible desde la dirección oficial que la universidad proporciona al matricularse. Desde ahí se gestionan materiales, foros, cuestionarios, tareas y comunicación con el equipo docente.
Equipo docente y rol del profesorado
El desarrollo de competencias mediáticas requiere un profesorado con experiencia tanto en gestión de la información como en apoyo a la investigación y en formación de usuarios. En este caso, la docencia corre a cargo de profesionales especializados de la biblioteca universitaria y del ámbito de la documentación.
Entre las formadoras destacan Genoveva Lara Rodríguez, M.ª del Mar Vela Escalante y M.ª Auxiliadora Luque Vilaseca. Cada una aporta su experiencia en recursos bibliográficos, bases de datos, ciencia abierta y alfabetización informacional, además de su trabajo diario de apoyo al PDI y al estudiantado de la universidad.
Su papel va más allá de explicar herramientas: ayudan a diseñar estrategias de búsqueda, a integrar fuentes académicas en trabajos y publicaciones, y a resolver dudas sobre citación, plagio o elección de revistas científicas. Esta interacción directa resulta clave para que las competencias mediáticas se traduzcan en mejoras reales en la práctica académica.
La combinación de formación estructurada, atención personalizada y perspectiva práctica convierte estos cursos en una palanca para transformar los hábitos de trabajo intelectual de quienes participan: se aprende a documentarse mejor, a leer con mirada crítica y a comunicar resultados de forma más rigurosa.
Talleres especializados de apoyo a la investigación y publicación en abierto
Además de los cursos de varias semanas, la Universidad de Málaga organiza talleres monográficos en línea centrados en aspectos muy concretos de la actividad investigadora y académica. Estos talleres se imparten a través de la plataforma Microsoft Teams, lo que facilita la interacción en tiempo real con el profesorado.
La duración de estos talleres es variable, normalmente entre 90 y 150 minutos. Ese formato breve pero intenso los hace ideales para profundizar en un tema específico sin requerir un compromiso de tiempo tan largo como un curso de 25 horas. Suelen consistir en demostraciones prácticas, explicaciones paso a paso y espacios para preguntas.
Entre los temas habituales se encuentran el apoyo a la investigación (uso avanzado de bases de datos, indicadores de impacto, perfiles de autor, gestores de referencias), la gestión de la publicación en abierto (depósito en repositorios institucionales, licencias abiertas, derechos del autor frente a las editoriales) y todo lo relacionado con normas de estilo de citación bibliográfica.
En cuanto al público al que se dirigen, muchos de estos talleres están enfocados especialmente al personal docente e investigador, ya que abordan necesidades muy propias de la carrera académica: dónde publicar, cómo aumentar la visibilidad de los trabajos, cómo cumplir con las políticas de acceso abierto o cómo gestionar de manera eficiente la bibliografía.
Sin embargo, los talleres dedicados a normas de citación están abiertos a la totalidad de la comunidad universitaria. Esto significa que también el estudiantado puede beneficiarse de una formación específica en estilos de citación (APA, MLA, Chicago, Vancouver, etc.), gestión de referencias, elaboración de bibliografías y prevención del plagio.
Edu-comunicación y competencias básicas en alfabetización mediática y digital (Universidad de Alicante)
Otro eje importante en la formación en competencias mediáticas lo constituyen los cursos dedicados a la edu-comunicación y la alfabetización mediática y digital, como los que se desarrollan dentro de los Cursos de Verano de la Universidad de Alicante «Rafael Altamira». Esta oferta se centra en el profesorado y en profesionales de la educación que quieren incorporar la educación en medios a su práctica docente.
Este tipo de cursos parte de la idea de que la educación en medios de comunicación e información debe integrarse de forma transversal en el sistema educativo. No se trata únicamente de explicar qué son los medios, sino de enseñar a interpretarlos, cuestionarlos y utilizarlos para la participación ciudadana y la transformación social.
En estos programas se abordan competencias básicas en alfabetización mediática y digital: lectura crítica de mensajes, identificación de estereotipos y discursos hegemónicos, análisis del papel de las redes sociales en la ciudadanía actual y uso de herramientas digitales para la creación de contenidos propios en audio, vídeo, imagen o texto.
Los Cursos de Verano proporcionan un espacio de actualización para docentes que, a menudo, no han recibido una formación específica en estas materias durante sus estudios iniciales. Se trabajan dinámicas para adaptar los contenidos al aula de primaria, secundaria o bachillerato, así como al contexto universitario y a la educación no formal.
A través de estos programas, la Universidad de Alicante contribuye a que más profesorado se convierta en mediador crítico entre el alumnado y los medios, ayudando a desarrollar una ciudadanía más informada, reflexiva y activa frente al flujo constante de mensajes mediáticos y digitales.
Investigación y recursos didácticos para trabajar competencias mediáticas (Universidad de Salamanca y proyectos internacionales)
Junto a la formación práctica en cursos y talleres, se ha desarrollado también una importante línea de investigación en educación mediática desde universidades como la de Salamanca, en colaboración con instituciones de Colombia y Ecuador. Esta investigación ha dado lugar a programas de intervención en el aula y a recursos didácticos específicos.
En uno de estos proyectos se presentan nueve recursos didácticos diseñados para trabajar con adolescentes y jóvenes en contextos educativos diversos. Estos materiales se han aplicado en aulas de educación secundaria y en programas formativos de los tres países mencionados, con el objetivo de reforzar las competencias mediáticas e informacionales del alumnado.
Las sesiones planteadas se organizan en torno a cuatro dimensiones clave: acceso y uso de los medios, lenguaje y comprensión crítica, procesos de producción y programación y transformación de la realidad mediante la comunicación. Cada dimensión implica actividades concretas donde el estudiante explora, analiza y crea contenidos.
La dimensión de acceso y uso se centra en aprender a localizar, seleccionar y manejar distintas fuentes de información mediática: prensa digital, redes sociales, blogs, plataformas audiovisuales, etc. Se trabaja la diferenciación entre fuentes fiables y no fiables, y se practican estrategias para verificar la información.
En la parte de lenguaje y comprensión crítica se analizan los códigos y formatos de distintos medios, la construcción de mensajes, la presencia de sesgos, la representación de determinados colectivos y la relación entre imagen, sonido y texto. El objetivo es entrenar la capacidad de leer entre líneas y detectar intencionalidades.
La dimensión de procesos de producción y programación invita al alumnado a convertirse en productor activo de contenidos: elaborar vídeos, podcasts, blogs, campañas en redes, pequeños programas audiovisuales o proyectos transmedia. De este modo comprenden desde dentro cómo se construyen los mensajes y qué decisiones influyen en el resultado final.
Por último, la dimensión de transformación de la realidad a través de la comunicación se centra en el uso de los medios como herramienta para la participación ciudadana y el cambio social. Se promueven proyectos donde los jóvenes abordan problemas de su entorno, diseñan campañas de sensibilización o elaboran productos comunicativos para denunciar injusticias o promover valores democráticos.
Estos recursos didácticos están pensados para enriquecer los currículos escolares desde asignaturas como lengua, ciencias sociales, educación para la ciudadanía o educación artística. Dado que muchas veces no existe una materia específica de educación en medios, estos materiales se convierten en instrumentos prácticos para introducir la alfabetización mediática en la enseñanza secundaria.
Competencias mediáticas, currículo y empoderamiento juvenil
Uno de los diagnósticos recurrentes en las investigaciones sobre educación en medios es la existencia de un vacío curricular. Pese a que el alumnado vive rodeado de pantallas e información, los planes de estudio rara vez incluyen de forma explícita una competencia dedicada a la alfabetización mediática e informacional.
Este desfase entre la realidad mediática del alumnado y los contenidos académicos implica que muchos jóvenes se enfrenten en solitario al bombardeo de mensajes, sin el acompañamiento crítico necesario. Proyectos como los desarrollados en España, Colombia y Ecuador tratan de corregir esa carencia mediante programas de intervención concretos en centros educativos.
El enfoque que se propone es formar personas críticas, participativas y empoderadas frente a los medios de comunicación. No se trata de demonizar las redes sociales o los medios tradicionales, sino de aprender a convivir con ellos de manera consciente: aprovechar sus posibilidades para informarse y expresarse, y al mismo tiempo saber identificar riesgos, manipulaciones o discursos de odio.
Al introducir la educación en medios en asignaturas afines al lenguaje, las ciencias sociales o el arte, se consigue integrar las competencias mediáticas dentro de un marco interdisciplinar. El alumnado no solo analiza una noticia desde el punto de vista lingüístico, sino también histórico, sociológico, ético y estético.
El resultado de este tipo de iniciativas es una comunidad educativa mejor preparada para utilizar los medios como herramienta de aprendizaje, de expresión personal y de participación democrática. Las competencias mediáticas se convierten así en parte fundamental de la formación integral del alumnado, al mismo nivel que las competencias lingüísticas, matemáticas o científicas.
Todo este conjunto de cursos, talleres e investigaciones muestra cómo la formación en competencias mediáticas se está consolidando en el ámbito universitario y escolar como un elemento clave para afrontar los retos informativos y comunicativos de la sociedad actual, ofreciendo herramientas concretas para buscar, analizar, producir y compartir información de manera responsable y crítica.

